Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.
"Quién lo probó lo sabe". La gente de ahora a esto lo llamaría bipolaridad. Pero más bien lo tengo como formas de actuar cuando uno está enamorado. El tema es cuando te sentís enamorado, pero cuando ya todo no está no tenés como probar que eso pasó, no la relación... sino los sentimientos. Ya sé que por ahí soy chica para andar pensando en esto, sí, ya lo sé todo. No me digan nada. Pero no me pueden decir que no puedo tener miedo a nunca enamorarme. A enamorarme de verdad y entregar todo. A enamorarme de verdad y que me quede, que me quede marcado de una buena puta vez. Yo mientras tanto me voy a seguir leyendo poemas de gente enamorada, desenamorada, despechada, ilusionada... A leer cuentos de historias de amor (que por cierto, que aburridos me parecen). A dejar que mi oído escuche anécdotas de gente enamorada. Y de muchas cosas mas de enamoramientos y ese tipo de cosas, yo no me preocupo, espero que me llegue, espero, no me gusta esperar... Pero igual -te- espero. Y sigo en mi posición de neutralidad. Espero que no dure muchos años más.