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martes, 10 de mayo de 2011

Las primeras impresiones.

Díficiles de ver (las de uno mismo) díficiles de manejar, de parar, de modelar, de pensar. Las primeras impresiones suelen ser muy importantes para cierto tipo de personas, y para otras, para nada, pero siempre están, en mayor o menor nivel, siempre se sienten. Tanto las primeras impresiones físicas (imposible que no se me venga la imagen a la cabeza de cada vez que me pongo aros, o uso mi bolso de Frida Kahlo lo primero que me dicen es "esa mina tiene una sola ceja" o "nunca se le ocurió depilarse?") como las impresiones de actitudes. Las físicas se pueden manejar un poco mejor, pero las de actitudes no tanto, como vengo diciendo desde el principio. Y ahí quiero apuntar, no es que me importe -demasiado- lo que piensen de mí, pero una primera impresión puede ser importante. Y no las puedo manejar, no las puedo ver desde afuera, no las siento. Pero sé que no me siento bien con eso y que sobretodo no me siento yo. Porque no soy como muestro en mis primeras impresiones. No solo una primera impresión es de la primera vez que conocés a una persona, cuando te peleás con una persona por primera vez también, uno no siempre es tan fuerte como en la primera pelea. Tengo alas para volar, y no necesito que todos las vean, ni mucho menos que todos las entiendan.

viernes, 1 de abril de 2011

Soneto.

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;

no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;

huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;

creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.


"Quién lo probó lo sabe". La gente de ahora a esto lo llamaría bipolaridad. Pero más bien lo tengo como formas de actuar cuando uno está enamorado. El tema es cuando te sentís enamorado, pero cuando ya todo no está no tenés como probar que eso pasó, no la relación... sino los sentimientos. Ya sé que por ahí soy chica para andar pensando en esto, sí, ya lo sé todo. No me digan nada. Pero no me pueden decir que no puedo tener miedo a nunca enamorarme. A enamorarme de verdad y entregar todo. A enamorarme de verdad y que me quede, que me quede marcado de una buena puta vez. Yo mientras tanto me voy a seguir leyendo poemas de gente enamorada, desenamorada, despechada, ilusionada... A leer cuentos de historias de amor (que por cierto, que aburridos me parecen). A dejar que mi oído escuche anécdotas de gente enamorada. Y de muchas cosas mas de enamoramientos y ese tipo de cosas, yo no me preocupo, espero que me llegue, espero, no me gusta esperar... Pero igual -te- espero. Y sigo en mi posición de neutralidad. Espero que no dure muchos años más.